A raíz de la lectura del blog Frugal Homeschooling y como consecuencia de mi desconocimiento del tema homeschooling empecé a bucear por la red encontrando que es un concepto tan antiguo como la vida misma, no en vano en cualquier buscador encontramos un gran número de entradas al respecto, blogs en particular.
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El concepto homeschool se puede definir como:
- Verbo: Instruir (a un estudiante, por ejemplo) en un programa educativo fuera de escuelas institucionalizadas, especialmente en el hogar.
- Sustantivo: una escuela que opera fuera de instituciones educativas establecidas, especialmente en un hogar.
El IES del Departamento de Educación estadounidense, informa de que un estudiante pertenece a una homeschool si:
- Tiene entre 5 y 17 años y está en un grado K-12 (de Educación Infantil a Secundaria, en nuestro país).
- Los padres aseguran que está escolarizado en casa en lugar de en un centro escolar público o privado para, al menos, parte de su educación.
- El tiempo que está matriculado en un centro escolar público o privado no excede de 25 horas a la semana.
- Los estudiantes que están escolarizados a causa de una enfermedad temporal no se consideran homeschooling.
En nuestro país, a no ser que haya excepciones a la escolarización obligatoria que desconozca, no está reglamentada esa opción. Mi idea viene confirmada por una noticia del pasado abril, publicada por HazteOir, en la que se puede leer:
El matrimonio […] se convirtió este miércoles en la primera familia española que comparece ante un parlamento para defender lo que es un derecho de todo padre; decidir sobre la educación de sus hijos. […] desde hace un año da clases a sus cuatro hijos fuera del sistema educativo convencional, ha dado un nuevo paso en su lucha por que el homeschooling sea aceptado por las instituciones y se convirtió este miércoles en la primera familia española que comparece ante un parlamento para defender lo que es un derecho constitucional de todo progenitor: decidir sobre la educación de sus hijos. Fue en la comisión de Educación y Cultura del Parlamento Vasco, que escuchó los argumentos del matrimonio y de otros defensores de este modelo educativo para sopesar si es merecedora de ser elevada a la Cámara de Vitoria para su debate.
De homeschool o homeschooling se viene hablando ya desde hace tiempo. Entono el mea culpa por mi desconocimiento. Tal vez el subsconsciente me hizo un guiño al ver tambalear la necesidad de profesores acreditados por flamantes títulos de especialistas en lo-que-sea para formar a nuestros niños para la vida
.
Hace más de tres años Pablo Molina escribió sobre Homeschooling, asegurando:
El Homeschooling es la opción elegida por un número cada vez mayor de padres, consistente en educar a los niños exclusivamente en el contexto del hogar familiar o en círculos un poco más amplios (vecindarios, parroquias, etc.), pero en todo caso de forma totalmente ajena al sistema de público de escolarización. […] En la actualidad, sólo en los Estados Unidos se calcula que existen dos millones de niños en edad escolar que están siendo educados a través del Homeschooling. Este movimiento alternativo a la educación estatal cuenta con numerosas asociaciones encargadas de promocionarlo, facilitar a los padres los materiales educativos necesarios, organizar congresos y en general, apoyar a los interesados en abandonar el sistema de educación pública para proporcionar una enseñanza individualizada a sus hijos con todas las garantías y de acuerdo con los patrones morales y religiosos de su elección […] El sistema funciona, y lo hace bien, pues en todos los test de aptitud realizados, los niños que aprenden a través del Homeschooling superan de largo a los que son educados a través del sistema escolar público. En una de las investigaciones más exhaustivas realizadas al respecto, los escolares educados a través del Homeschooling en el Estado de Pennsylvania acreditaron como media un percentil 86 en lectura y un percentil 73 en matemáticas, tomando como percentil 50 la media nacional del sistema estatal. En cuanto a lo que la pedagogía moderna llama “socialización del niño”, los escolarizados en el sistema tradicional mostraron también más problemas de conducta que los educados en casa. Los expertos lo explican porque el primer modelo de los niños educados en el hogar es, evidentemente, el de los padres.
El Homeschooling es una alternativa no sólo válida, sino quizás la única pertinente frente a una educación pública masificada, inoperante, embrutecedora, diseñada por pedagogos que juegan a ingenieros sociales y dispensada por legiones de profesores apáticos, que se limitan a cubrir el expediente mal que bien durante las ventanas de lucidez que les permiten los ansiolíticos. Pero es que, además, esta actitud refractaria a la imposición estatal de modelos educativos es válida para cualquier segmento del espectro ideológico, pues cuando la decisión del sesgo ético, moral e ideológico de la educación la toman exclusivamente los burócratas, aunque ésta cuente con la aceptación mayoritaria de la sociedad, será terriblemente injusta para una porción de padres más o menos significativa a la que se estará privando de su derecho a elegir el tipo de educación que quieren para sus hijos.
No es de extrañar que con el protagonismo que está tomando el aprendizaje informal, cada vez veamos más situaciones de homeschooling. Me pregunto, y sin pensarlo mucho respondo afirmativamente, si todo esto no tendrá que ver con el patente fracaso de la escuela como institución en el intento de enseñar para la vida. Me lo repetí mil veces: lo que se aprende en la calle permanece, se amplía, se usa. Lo que se aprende en las instituciones, en cuanto se han superado materias y cursos, en general, pierde interés para los aprendices, de modo que con el paso del tiempo se va diluyendo y finalmente olvidando.
El conocimiento que no se usa, leí en alguna ocasión, es conocimiento basura. Es verdad que tal como está el mercado de trabajo en la actualidad, poco se puede hacer si no hay un respaldo de certificados de estudios oficiales, pero, después de obtenidos, el que más y el que menos debe seguir aprendiendo. Así pues, sino como un sustituto de la enseñanza oficial, el “aprender en casa” se hace cada vez más necesario. Hoy día, además, con la potencia de Internet para la obtención de información, al aprendiz sólo le queda transformarla en conocimiento. Hace falta, sobre todo en los primeros años, un guía que organice las actividades de acuerdo con el estilo de aprendizaje y el estilo cognitivo del aprendiz, pero en muchas ocasiones basta la familia con sus conocimientos intuitivos de psicología y didáctica.
Haciendo un inciso irónico ¿Acaso no se ponen a dar clases particulares (no sé de la calidad) en casa o en academias personas que no tienen una formación académica mínima en psicología, pedagogía, incluso de la materia específica? Es verdad que en muchas ocasiones son para “aprobar los exámenes”, pero no siempre. Si ya dicen por ahí: enseñar es como limpiar la casa, todo el mundo puede hacerlo. Me río y lloro, pero algo de verdad tiene, ¡si ni siquiera la Agencia Tributaria se preocupa de fiscalizar los ingresos obtenidos por esa vía!
Pero bueno, en todo caso, lo del homeschool es serio. Basta recordar para ello cómo aprendían las personas, sobre todo en el medio rural, en las primeras décadas del siglo pasado, que no hace tantísimo tiempo histórico que fue: en la familia o con la ayuda de alguien del pueblo. Pero así se aprendía, sin necesidad (no digo que no fuese conveniente) de enseñanza institucional.
En fín, que enseñe quien enseñe, podemos ver las ventajas del homeschool para el aprendizaje en el post Análisis de encuestas (14). Las ventajas del homeschool: (more…)
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